Notas de un sherpa: Día 54, giro y ascensión

Hoy podríamos decir que ha sido un día “mediático”. Hemos recibido la visita de una periodista para hablar sobre Mi subida al Everest. Ha sido una charla muy agradable y con alguna coincidencia curiosa, pero ya entraremos en detalles más adelante. Seguramente pronto habrá alguna referencia en los medios, así que os mantendremos informados para que estéis al tanto.
Además, también hemos quedado con nuestros amigos de Asleuval (Asociación para la lucha contra la Leucemia de la Comunidad Valenciana) para colaborar en un concurso internacional de fotografía que, en caso de que lo ganaran, iría destinado a ayudar a las personas que estando en una situación de este tipo lo necesiten.

Nuestra alpinista va recuperando fuerzas día a día. Pero como ha sido una jornada intensa, escribiré yo. Y quería hablar sobre una doble metáfora que me ha venido a la mente hoy recordando tiempos de instituto, no sé muy bien por qué. Concretamente las clases de filosofía. Mis padres tienen que estar alucinando, porque yo era un chico de ciencias que odiaba la filosofía. Pero bueno, ¡allá voy!

Muchos recordaréis el Mito de la caverna de Platón, un clásico en el instituto. Esta alegoría describe cómo un grupo de hombres, prisioneros en una caverna desde su nacimiento, observan unas sombras sobre la pared, que para ellos son su realidad. Es lo único que conocen, su verdad. El relato continúa describiendo lo que pasaría si uno de esos hombres fuera liberado y tratara de salir de la caverna al exterior. Recuerdo aquel profesor, todos los días nos repetía lo mismo: “La educación es giro y ascensión”. Un proceso duro, un ascenso por una áspera y escarpada subida que requiere un gran esfuerzo, provocando incluso chiribitas en los ojos al ir apareciendo la luz, los rayos de sol. Y al llegar arriba, descubre una nueva realidad exterior (hombres, árboles, lagos…): el conocimiento.

Recuerdo como, a pesar de ser buen estudiante, aquel fue de los pocos profesores que me expulsó de clase. No me gustaban nada sus métodos, pesados y repetitivos, y debí hacerlo notar. Pero a día de hoy, después de tantos años, todavía lo recuerdo perfectamente. Quizás el hecho de que fuera un proceso pesado de aprendizaje hizo que se me grabaran a fuego sus clases. Tal y como describía el Mito de la caverna.

Y aquí estoy hoy, hablando sobre ello. Conectándolo con nuestra subida al Everest, una ascensión que también es dura y escarpada. Pero tras ella, descubres una nueva realidad: has aprendido de tu alpinista, de la experiencia y de la vida, y ahora valoras ciertas cosas de una forma diferente. Algo que te hace realmente grande.

mitodelacaverna

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35 Comentarios

  1. Mira que yo también detestaba la filosofía, y aprovechaba esos momentos para mandarme notitas con los compañeros de mesa de detrás… pero acabo de darme cuenta de que me acuerdo perfectamente del Mito de la caverna. Por Dios, pero que nos hacían en esas clases??????? jajajaja graaaaan entrada Pau!! besetes pareja!!

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  2. Yo también me acuerdo de la profesora en el instituto diciendo lo de las chiribitas en los ojos, Pau. Y entre que no entendía nada y era más fea que el copón tuve que hacer la selectividad en Septiembre.

    Eso si, no le dio tiempo a echarme de clase porque creo que asistí a sus charlas las mismas veces que he estado en Nueva York: una o ninguna.

    Por cierto, cuenta la leyenda que Platón se basó para escribir este relato en un carpintero de Villatoya casado en terceras nupcias con la segunda mujer de un tal Everest.

    Les deseo muy buenas noches a mis queridos montañeros. Força Anuski!

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  3. Pero bueno!!! Tú no eras un científico loco??? Ahora le das al mundo metafórico-filosóficoplatoniano, eh! Si es que ese profesor que también fue el mío te caló. Oye, y por qué te expulsó??? Te miraba para que contestaras y su complicada mirada no te dejaba responder, tal vez?
    Un besete a los dos.

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  4. Jajaja, me ha encantado. Yo sería un moco por aquellas épocas, pero recuerdo que el giro y ascensión iba acompañado por un giro de muñeca!! A mi me encantaba la filosofía, parece mentira que seamos hermanos, tú tan hábil con la tecnología…y yo, que si me apuras prefiero el Alcatel ladrillo…

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  5. Si no lo veo no lo creo. Hablando sobre Platón, cada día me sorprendes más y con el ingenio que relacionas el mito de la caverna con nuestra excepcional subida a Everest. Me encanta!. Es que nos hacéis pensar y desde luego no me canso de repetirlo llegaremos a la cima, saldremos de la caverna y todos seremos más grandes y estoy satisfecha porque sé positivamente que vais a tener una vida plena y llena de momentos felices.

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  6. No sé que había en el aire en clase de filosofía pero yo soy de ciencias a saco y también recuerdo perfectamente a mi profe contándonos el mito de la caverna, hay que ver cuanto sabía este Platón! Muy buena la entrada Pau!! A descansar para seguir el camino hacia la cima! Besos!

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  7. El mito de la caverna es lo que mejor se entiende de Platón, cuando lo estudié no entendí nada, ahora q lo estoy repasando con Luigi me parece más claro; pero es un poco idealista, y la teoría que tiene de las ideas que están separadas de las cosas y que vuelan de aquí para allí no me convence mucho, imagínate los chicos de 16 años. Me quedo con el mito de la caverna que es muy ilustrativo y se comprende, lo que me ha enseñado a mí nuestra particular caverna es : que lo más importante del mundo es la AMISTAD Y EL AMOR. Abrazos cariñosos.

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